Una gran idea es solo el punto de partida para poner en marcha un negocio. Para desarrollar el proyecto y hacerlo crecer, necesitarás recursos, tanto económicos como humanos. Pero, ¿cómo conseguir financiación para una empresa?
Conseguir financiación para una empresa nueva puede resultar más complicado que obtenerla para un negocio consolidado, especialmente si todavía no tienes ingresos, historial financiero o experiencia empresarial. Sin embargo, existen diferentes alternativas para financiar la puesta en marcha y el crecimiento de un negocio.
En este artículo descubrirás qué tipos de financiación existen para empresas, para qué puedes utilizarla, qué suelen valorar las entidades financieras y cómo preparar una solicitud.
¿Qué es la financiación para empresas?
La financiación para empresas es un concepto global que incluye diversas formas de obtener dinero para poner en marcha, mantener o hacer crecer un negocio. No se limita a los préstamos empresariales: también incluye recursos propios, ayudas y subvenciones, crowdfunding, líneas de crédito y otras alternativas.
¿Por qué las opciones de financiación son tan diversas? Porque las necesidades de las empresas también lo son. Puedes necesitar dinero para el desarrollo de un producto o servicio, para contratar personal, adquirir equipos, invertir en marketing o comprar inventario. Pero también es posible que necesites un préstamo para afrontar una necesidad puntual de liquidez o para hacer despegar una startup.
En algunos casos, existen opciones de financiación que pueden tener en cuenta otros factores además del historial financiero de la empresa. Shopify Capital* es un ejemplo: ofrece financiación rápida y flexible a determinados vendedores mediante adelantos de efectivo que se reembolsan aplicando un porcentaje de las ventas diarias.
Pero, en esencia, ¿de qué depende la opción de financiación más adecuada para tu empresa? Sobre todo de factores como la cantidad de dinero que necesites, la finalidad de esos fondos, la antigüedad de tu negocio, tus ingresos y tu capacidad para devolver el dinero.
*Las ofertas que se soliciten no garantizan la financiación. Todos los adelantos de efectivo para emprendedores en España que se ofrecen a través de Shopify Capital los emite Youlend. La disponibilidad de los fondos no está garantizada y está sujeta a su correspondiente aprobación. Los pagos se realizan aplicando un porcentaje a las ventas diarias. Los reembolsos deben abonarse en su totalidad en un plazo máximo de 18 meses a partir de la fecha de depósito de los fondos. Si se aprueban, los fondos de Shopify Capital se añaden a tu cuenta en solo dos días laborables.4 motivos por los que buscar financiación para tu empresa
Existen muchas situaciones en las que una empresa puede necesitar financiación. Estas son algunas de las más habituales:
- Compra de inventario: disponer de productos suficientes para responder a la demanda, aprovechar descuentos por volumen o ampliar el catálogo.
- Invertir en marketing: financiar campañas publicitarias, SEO, colaboraciones con creadores de contenido o programas de fidelización y recomendación.
- Desarrollo de productos: crear prototipos, realizar estudios de mercado o lanzar nuevos productos y colecciones.
- Contratación de personal: contratar profesionales especializados, personal adicional o colaboradores externos para impulsar el crecimiento de tu equipo.
12 tipos de financiación para empresas
- Autofinanciación
- Financiación de amigos y familiares
- Préstamos y financiación bancaria
- Crowdfunding
- Ayudas y subvenciones
- Micropréstamos
- Financiación basada en activos
- Línea de crédito empresarial
- Préstamos empresariales online
- Financiación de equipos
- Anticipo de facturas
- Tarjeta de crédito empresarial
1. Autofinanciación
Muchos emprendedores utilizan sus propios ahorros y recursos personales para financiar un negocio nuevo. Es una opción útil si tienes problemas para acceder a un préstamo empresarial. Además, mantienes el control de tu negocio y no dependes de una entidad financiera.
¿Cuándo te conviene recurrir a la autofinanciación? Puede resultar especialmente interesante durante las primeras etapas, cuando todavía no tienes ingresos suficientes o un historial financiero sólido que te permita acceder a otras opciones.
2. Financiación de amigos y familiares
Otra posibilidad es pedir dinero prestado a familiares o amigos de confianza, acordando por escrito las condiciones de la aportación y su devolución. Una de las ventajas de este tipo de préstamos es que normalmente no conllevan intereses. En algunos casos, la aportación puede acordarse a cambio de una participación en el negocio.
Las condiciones de un préstamo de amigos o familiares pueden ser más favorables que las de las entidades financieras. Pero también hay una parte negativa: si el negocio no va según lo esperado, esta situación puede afectar a tus relaciones personales. Por eso es importante establecer por escrito las condiciones del acuerdo para evitar malentendidos.
3. Préstamos y financiación bancaria
Son una forma tradicional de financiación para empresas. En esta categoría se incluyen los préstamos y las líneas de crédito que ofrecen bancos y otras entidades financieras tanto a empresas como a autónomos.
Un préstamo empresarial permite recibir una cantidad determinada de dinero y devolverla en un plazo establecido, normalmente mediante pagos periódicos que incluyen intereses. Las condiciones dependerán de factores como el importe solicitado, la situación financiera de la empresa, las garantías y la capacidad de devolución. Por eso a las empresas de nueva creación les resulta especialmente complicado acceder a esta vía de financiación.
4. Crowdfunding
El crowdfunding es una forma de financiación colectiva en la que muchas personas aportan pequeñas cantidades de dinero para financiar un proyecto o negocio. Esto se hace a través de plataformas como Kickstarter e Indiegogo, en las que puedes organizar la campaña, promocionarla y recaudar dinero para tu proyecto.
Existen diferentes modalidades de crowdfunding:
- Crowdfunding de recompensas: quienes aportan dinero reciben un producto, servicio o recompensa.
- Crowdfunding de inversión: los inversores reciben una participación en la empresa.
- Crowdfunding de préstamos: el dinero recibido debe devolverse, normalmente con intereses.
- Crowdfunding de donaciones: las personas realizan aportaciones sin esperar una contraprestación económica.
Si estás empezando, una campaña de crowdfunding bien diseñada te ayudará a algo más que a recaudar dinero: te permitirá conocer el interés que tiene tu producto antes de lanzarlo al mercado. Puede ser una buena manera de validar una idea.
5. Ayudas y subvenciones
Existen ayudas privadas y públicas, de carácter local, autonómico o estatal, y orientadas a empresas de diferentes tamaños. La diferencia con respecto a un préstamo es que, salvo excepciones, el dinero no tiene que devolverse si se cumplen las condiciones establecidas en la convocatoria.
El principal inconveniente de este tipo de financiación para empresas es que suele estar vinculada a fines muy concretos (emprendimiento, innovación, digitalización…) que no siempre van a encajar con tus necesidades. Además, están sujetas a plazos y procesos de solicitud específicos, por lo que debes hacerles un seguimiento exhaustivo para no dejarlas escapar.
En España puedes consultar de manera periódica el directorio de Ayudas Públicas para pymes, en el que se registran todas las ayudas e incentivos públicos. También siguen vigentes los fondos y programas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y diferentes planes de ENISA, una empresa pública que ofrece financiación a emprendedores y pymes para impulsar proyectos empresariales, especialmente aquellos con un componente innovador.
6. Micropréstamos
Los micropréstamos son préstamos de importe reducido destinados, entre otros perfiles, a emprendedores y pequeñas empresas que pueden tener dificultades para acceder a la financiación bancaria tradicional. Pueden resultar útiles para cubrir gastos iniciales, adquirir equipamiento, realizar una primera compra de productos o financiar otras necesidades concretas del negocio.
Las condiciones, importes y requisitos varían según la entidad que los ofrece. Algunas organizaciones que conceden micropréstamos también proporcionan asesoramiento o formación empresarial. Un ejemplo muy popular en España es el de MicroBank, la entidad de microfinanciación de CaixaBank que ofrece microcréditos de hasta 30.000 € a emprendedores y microempresas. Además, cuenta con programas específicos para mujeres emprendedoras.
7. Financiación basada en activos
¿Tu negocio dispone de activos como maquinaria, vehículos o inmuebles? Puedes usarlos como garantía a la hora de obtener financiación para tu empresa. Es una alternativa viable si no dispones de suficiente liquidez o un historial financiero sólido, pero sí de bienes que pueden servir como respaldo ante tus prestamistas.
La cantidad del préstamo suele ser un porcentaje del valor tasado de los activos. Una entidad, por ejemplo, podría ofrecerte un préstamo equivalente al 70 % del valor de tu equipo y tú podrías utilizar los fondos para cubrir los costes operativos inmediatos y reembolsar el préstamo a medida que obtengas ingresos con tu actividad.
8. Línea de crédito empresarial
Una línea de crédito te brinda acceso a una cantidad máxima de dinero que puedes utilizar cuando lo necesites. ¿En qué se diferencia de un préstamo tradicional? En que no es necesario que recibas el importe en un único pago.
La ventaja de este sistema de financiación para empresas es que normalmente solo vas a pagar por la cantidad de dinero que has usado realmente. Esta flexibilidad puede ser útil para afrontar necesidades puntuales de liquidez o gastos que aparecen de forma irregular. No obstante, las condiciones de una línea de crédito empresarial dependen mucho de la entidad financiera que te lo conceda.
9. Préstamos empresariales online
Los préstamos concedidos por entidades financieras online suelen tramitarse más rápido que los procesos de solicitud tradicionales. Esto te permite disponer antes del dinero y utilizarlo justo cuando más lo necesitas.
Lo habitual es que recibas el importe total del préstamo solicitado y que lo vayas devolviendo en pagos mensuales a lo largo de un período fijado por contrato. Las condiciones de devolución pueden variar de una entidad a otra, pero suelen ser más flexibles y especialmente beneficiosas para las empresas jóvenes.
La desventaja es que esa rapidez y facilidad de acceso suele conllevar un coste superior. Deberás valorar si la velocidad de aprobación del préstamo compensa ese coste adicional.
10. Financiación de equipos
La financiación de equipos está específicamente destinada a adquirir maquinaria, vehículos u otros activos necesarios para la actividad. En algunos casos, el propio bien financiado puede utilizarse como garantía del préstamo.
¿Qué empresas pueden beneficiarse especialmente de esta opción? Puede resultar útil para startups y empresas que necesitan adquirir activos sin destinar todo su capital circulante a la inversión.
11. Anticipo de facturas
En muchas empresas, el importe de las facturas por los trabajos realizados no llega de forma inmediata. Esto puede provocar problemas de liquidez y dificultades para seguir desarrollando la actividad mientras se espera a cobrar las facturas pendientes.
El anticipo de facturas permite obtener liquidez antes del vencimiento de las facturas pendientes de cobro. La entidad financiera adelanta el importe de uno o varios derechos de cobro, descontando las comisiones o costes correspondientes. Las condiciones del anticipo y la gestión del cobro dependen de la entidad y del producto contratado.
Puede ser una alternativa para empresas que tienen ventas y clientes, pero necesitan disponer del dinero antes de que llegue la fecha de vencimiento de las facturas.
12. Tarjeta de crédito empresarial
Una tarjeta de crédito empresarial funciona como una tarjeta personal, pero está destinada exclusivamente a los gastos del negocio. Permite realizar compras, controlar los gastos y disponer de crédito para cubrir necesidades puntuales de liquidez. Además, facilita separar los gastos personales de los empresariales y puede ofrecer ventajas o recompensas adaptadas a las compras habituales de una empresa.
¿Qué buscan las entidades de préstamo en una empresa nueva?
Cuando una empresa tiene poco historial financiero, las entidades pueden valorar otros aspectos para determinar el riesgo de la operación, como:
- Historial financiero personal: pueden revisar el historial de pagos y el nivel de endeudamiento de los propietarios o administradores.
- Antigüedad del negocio: las empresas recién creadas suelen tener menos opciones de financiación que las que ya cuentan con ingresos y trayectoria.
- Capacidad de devolución: pueden analizar los ingresos, el flujo de caja y las previsiones de ventas para determinar si podrás devolver el préstamo.
- Plan de negocio: explicar el modelo de negocio, el mercado, la estrategia comercial, el destino de la financiación y las previsiones económicas puede ayudar a demostrar la viabilidad de tu proyecto.
La importancia de cada criterio dependerá de la entidad, el producto y el perfil de la empresa.
Factores clave en los préstamos a empresas nuevas
Una empresa puede acceder a financiación aunque todavía no genere ingresos, pero las opciones disponibles pueden ser más limitadas. En estos casos, las entidades pueden prestar especial atención al plan de negocio, las previsiones de ingresos, la situación financiera de los propietarios y las garantías disponibles.
Documentación necesaria para solicitar financiación
Cada entidad u organismo establece sus propios requisitos y la documentación necesaria para solicitar financiación. Pero, más allá de la documentación específica, hay información personal y empresarial que suele ser necesaria para iniciar cualquier trámite:
- Documentación de identificación personal y empresarial.
- Declaraciones fiscales.
- Extractos bancarios.
- Información contable y financiera, si la empresa ya está operativa.
- Plan de negocio.
- Previsiones de ingresos y flujo de caja.
- Información sobre los activos o garantías disponibles.
Tener preparada esta documentación puede agilizar el proceso de solicitud y facilitar la comparación entre las diferentes opciones de financiación que tienes a tu alcance.
¿Cómo obtener financiación para tu empresa?
Tal vez el proyecto para el que necesitas fondos no pueda completarse con una única línea de financiación para tu empresa. Iniciar varios procesos para conseguir todo el dinero que necesitas puede convertirse en una tarea ardua, pero puedes emplear el mismo esquema para las diferentes opciones de financiación a tu alcance. Estos son los pasos básicos:
- Determina cuánto dinero necesitas
- Define en qué vas a utilizar el dinero
- Prepara tu plan de negocio
- Revisa tu historial financiero y de pagos
- Comprueba los requisitos
- Compara diferentes opciones de financiación para tu empresa
- Solicita la financiación
1. Determina cuánto dinero necesitas
Calcula los gastos iniciales y las necesidades de capital de tu empresa. No conviene que solicites más financiación de la necesaria, pero asegúrate de disponer de suficiente liquidez para cubrir los gastos previstos. Así evitarás asumir una deuda mayor de la que tu negocio puede soportar.
2. Define en qué vas a utilizar el dinero
Explica con claridad en qué vas a invertir los fondos que necesitas. Puede tratarse de inventario, marketing, equipamiento, desarrollo de productos, contratación de personal o capital circulante. Tener una finalidad concreta te ayudará a determinar qué tipo de financiación puede ser más adecuado.
3. Prepara tu plan de negocio
Las entidades quieren asegurarse de que has investigado bien los retos y las oportunidades que ofrece tu proyecto empresarial. Deberás recoger toda esa información en un plan de negocio, es decir, un documento estratégico que incluya información sobre el mercado, los clientes, la competencia, el modelo de negocio, la estrategia de ventas y las previsiones financieras.
Asegúrate de incluir cualquier información relevante sobre tu experiencia previa en el sector o en la gestión empresarial.
4. Revisa tu historial financiero y de pagos
Antes de solicitar financiación, comprueba tu situación financiera y asegúrate de que no existen deudas pendientes o errores que puedan perjudicar tu solicitud. Si tu empresa ya está operativa, mantener al día los pagos y las obligaciones financieras puede ayudarte a demostrar una buena trayectoria ante las entidades.
También conviene revisar la información registrada sobre tus deudas y riesgos financieros para detectar posibles incidencias antes de solicitar financiación.
5. Comprueba los requisitos
Para solicitar financiación para empresas, las entidades financieras suelen analizar la solvencia y capacidad de devolución del negocio, su historial de pagos, su nivel de endeudamiento y su situación financiera.
También pueden solicitar documentación como las cuentas anuales, declaraciones fiscales, extractos bancarios o un plan de negocio, especialmente cuando se trata de una empresa nueva. Los requisitos concretos dependen de la entidad y del tipo de financiación solicitado.
El Banco de España señala que la información sobre la situación financiera, el historial de pagos y la calificación de riesgo son elementos relevantes para valorar la solvencia de pymes y autónomos.
6. Compara diferentes opciones de financiación para tu empresa
Una vez hayas identificado el tipo de financiación que necesitas, compara las opciones disponibles y los prestamistas que las ofrecen. Ten en cuenta el importe que necesitas, cuándo lo necesitarás y cuánto puedes permitirte devolver. Además del dinero que puedes obtener, analiza el coste total de la financiación, los intereses, las comisiones, el plazo de devolución, las garantías y las condiciones de amortización.
7. Solicita la financiación
Una vez que hayas elegido las opciones que mejor encajan con tu situación, reúne la documentación necesaria, como estados financieros, declaraciones fiscales o licencias de la empresa, y presenta las solicitudes.
Revisa los requisitos de cada entidad y, si es posible, solicita financiación a varios prestamistas para poder comparar las ofertas. No te fijes solo en el tipo de interés: analiza también las comisiones, el plazo, las garantías y el resto de las condiciones antes de tomar una decisión.
Preguntas frecuentes sobre financiación para empresas
¿Cómo puedo conseguir financiación para abrir mi propio negocio?
Empieza por calcular cuánto dinero necesitas y para qué lo vas a utilizar. Después, prepara un plan de negocio, reúne la documentación necesaria y compara diferentes opciones y entidades antes de solicitar financiación.
¿Qué documentación necesito para solicitar financiación para mi empresa?
Aunque los requisitos varían según la entidad y el producto, pueden solicitarte documentos como declaraciones fiscales, extractos bancarios, información financiera, un plan de negocio y previsiones de ingresos o flujo de caja. Si la empresa ya está operativa, también pueden pedirte cuentas anuales o información sobre pérdidas y ganancias.
¿Qué opciones de financiación existen si mi empresa todavía no genera ingresos?
Puedes valorar alternativas como la autofinanciación, el crowdfunding, las ayudas y subvenciones o los micropréstamos. La falta de ingresos puede limitar el acceso a determinados productos, por lo que contar con un plan de negocio y unas previsiones financieras realistas puede ayudarte.
¿Qué diferencia hay entre un préstamo y una línea de crédito?
Con un préstamo recibes una cantidad determinada que devuelves durante un plazo establecido. En una línea de crédito dispones de un límite máximo y puedes utilizar el dinero cuando lo necesites, por lo que puede resultar más flexible para cubrir necesidades variables de liquidez.
¿Qué es el anticipo de facturas?
Es una forma de financiación que permite obtener liquidez a partir de facturas pendientes de cobro antes de su vencimiento. La entidad financiera adelanta el importe de uno o varios derechos de cobro, descontando los costes o comisiones correspondientes. Las condiciones dependen del producto y de la entidad.




