Si tu sitio web tarda en cargar, tus visitantes pueden abandonarlo antes incluso de empezar a navegar. Y cuanto más tráfico recibas, mayores pueden ser las pérdidas.
Por eso, si tienes un negocio online, debes vigilar de cerca el rendimiento de tu sitio y asegurarte de que tus páginas cargan lo suficientemente rápido para cumplir con las expectativas de tus visitantes.
¿Cómo puedes conseguirlo? Mediante el monitoreo del rendimiento.
¿Qué es la monitorización de un sitio web?
La monitorización de sitios web consiste en controlar de forma periódica las métricas clave relacionadas con el rendimiento técnico de tu sitio, como la respuesta del servidor, el tiempo hasta el primer byte y la tasa de errores, para garantizar una experiencia fluida.
Esta práctica te permite detectar problemas generales o puntuales que puedan afectar a la experiencia de navegación de tus usuarios y traducirse en una tasa de rebote elevada y en una reducción de los ingresos.
Existen muchas técnicas que puedes utilizar para monitorizar los distintos aspectos del rendimiento técnico de tu sitio web. Básicamente, se dividen en dos grandes categorías: la monitorización sintética y la monitorización de usuarios reales. En este artículo descubrirás sus características particulares y cómo sacarles partido.
¿Qué es la monitorización sintética?
- Monitorización del tiempo de actividad
- Monitorización de la velocidad de las páginas
- Monitorización de transacciones
La monitorización sintética consiste en utilizar scripts (pequeños programas que ejecutan tareas de forma automática) para simular la experiencia del usuario en lugar de depender de datos de usuarios reales. Este tipo de monitorización te permite detectar y resolver problemas de disponibilidad y rendimiento del sitio antes de que afecten a tus usuarios.
Con esta práctica, puedes poner a prueba una nueva landing page o una funcionalidad antes de su lanzamiento para garantizar que la experiencia del usuario final sea impecable desde el primer momento. Existen tres tipos principales de monitorización sintética: del tiempo de actividad, de la velocidad de las páginas y de las transacciones.
Monitorización del tiempo de actividad
La monitorización del tiempo de actividad consiste en controlar de forma continua la disponibilidad y la capacidad de respuesta de tu sitio web. Las herramientas de este tipo envían una solicitud HTTP a intervalos regulares (que pueden ir desde los 30 segundos hasta las 24 horas) a una URL concreta, a la espera de una respuesta positiva. La solicitud HTTP simula el primer paso que da un navegador al cargar una página.
Si se recibe una respuesta, la página se considera disponible. Si la herramienta no obtiene respuesta, registra un incidente de inactividad. Las herramientas de monitorización del tiempo de actividad también pueden identificar la causa exacta del incidente (por ejemplo, una página caída), lo que te ayuda a resolver el error.
Monitorización de la velocidad de las páginas
La monitorización de la velocidad de las páginas consiste en comprobar periódicamente los tiempos de carga de tu sitio para detectar cualquier cambio. Puedes hacerlo manualmente con una herramienta como PageSpeed Insights o automatizar estas comprobaciones a intervalos regulares con una app como Hyperspeed.
¿Tienes una tienda de Shopify? Si buscas un análisis más completo que también tenga en cuenta las interacciones de los usuarios reales, puedes recurrir a una herramienta como el panel de rendimiento web de Shopify.
Monitorización de transacciones
La monitorización de las transacciones comprueba que las principales interacciones de los usuarios funcionen correctamente mediante scripts que simulan distintas acciones.
Su nombre puede resultar algo engañoso, porque este tipo de monitorización no se limita únicamente a las compras: también permite auditar los formularios de registro, los procesos de pago, los inicios de sesión y otras interacciones similares.
Las herramientas de monitorización de transacciones más completas pueden ejecutar estas interacciones desde distintos dispositivos, ubicaciones y servidores. De este modo, ofrecen una visión más amplia que la monitorización del tiempo de actividad.
¿Qué es la monitorización de los usuarios reales (RUM)?
La monitorización de usuarios reales (RUM, por sus siglas en inglés) recopila y analiza las acciones que realizan los visitantes en tu sitio web mediante un código JavaScript instalado en sus páginas. Así, puedes saber cómo es realmente su experiencia de navegación y detectar aspectos que la monitorización sintética podría pasar por alto.
Por ejemplo, puedes descubrir que los usuarios de un determinado país sufren tiempos de carga lentos o que encuentran dificultades durante el proceso de pago.
El riesgo de la monitorización de los usuarios reales es que solo identificas los problemas una vez que los usuarios los han sufrido en el sitio web en funcionamiento. No obstante, si la combinas con la monitorización sintética, puedes obtener una visión más completa del rendimiento de tu sitio.
Monitorización reactiva vs. monitorización proactiva
La monitorización reactiva es justo lo que su nombre indica: esperar a que algo falle para arreglarlo. Puede tratarse de la queja de un cliente que no consigue acceder al sitio web o de una alerta de tu herramienta de monitorización que te avisa de la existencia de un problema en la red. La monitorización reactiva resulta menos costosa de implementar que un enfoque más proactivo.
Sin embargo, esto también significa que los problemas de rendimiento pueden mantenerse durante más tiempo en tu sitio web, provocando frustración entre tus clientes, periodos prolongados de inactividad y una pérdida considerable de ingresos.
Por otro lado, la monitorización proactiva adopta un enfoque más controlado que te permite establecer distintos niveles de alerta para recibir avisos cuando surjan posibles problemas en tu sitio web.
Este enfoque requiere más implicación y suele suponer una inversión mayor que la monitorización reactiva, pero permite detectar y solucionar los problemas antes de que afecten a tus usuarios. De este modo, te resultará más fácil proteger la reputación de tu negocio, evitar costosos periodos de inactividad y reducir la frustración de los clientes. Es un proceso continuo, pero para muchos negocios la inversión merece la pena.
Contextualizar los problemas: el método RED
Recopilar datos no es suficiente para mejorar el rendimiento de tu sitio web. Necesitas convertir esos datos en información útil que te indique qué debes mejorar y por qué. El método RED te ayuda precisamente a identificar la causa de los problemas del servicio, para que puedas entender qué está fallando y solucionarlo rápidamente. RED es un acrónimo en inglés que hace referencia a tres factores habituales relacionados con el rendimiento:
- Frecuencia (Rate): se refiere al número de solicitudes de servicio por segundo. En esencia, te indica con qué frecuencia visitan tu sitio los usuarios. Un pico de visitas puede saturar tus servidores y afectar al rendimiento.
- Errores (Error): corresponden al número de solicitudes fallidas por segundo. Cada error significa que algo no se cargó correctamente. Un aumento de los errores indica que puede haber fallos en el código de tu sitio web.
- Duración (Duration): es el tiempo que tarda cada solicitud de servicio. Si la duración de tu sitio aumenta, es posible que esté gestionando archivos de gran tamaño o que tenga problemas de respuesta del servidor.
No todas las herramientas de monitorización del rendimiento web organizan sus datos según el método RED. Sin embargo, conocer este método te ayudará a interpretar y poner en contexto la información que ofrecen estas herramientas cuando gestionas un sitio web.
Problemas habituales de rendimiento web y cómo solucionarlos
- Velocidad de página lenta
- Código ineficiente o desactualizado
- Aplicaciones de terceros lentas o sobrecargadas
- Tiempo de respuesta del servidor lento
- Errores del servidor
Estos son algunos de los problemas de rendimiento web más frecuentes y las medidas que puedes tomar para solucionarlos:
Velocidad de página lenta
Una velocidad de página o un tiempo de carga elevados suelen ser consecuencia de la densidad de la página. Cuanto menos "peso" tenga una página, menos datos necesitará enviar al usuario y más rápido cargará el contenido. Las imágenes suelen ser las principales responsables de ese exceso de peso. Para reducir el tiempo de carga de las páginas, puedes aplicar varias medidas:
- Céntrate en el first contentful paint (FCP): esta métrica mide cuánto tarda una página en mostrar por primera vez un elemento de contenido. Optimizarla permite que los elementos principales aparezcan antes, transmite sensación de rapidez y reduce el riesgo de abandono. Shopify aplica este principio para ofrecer tiendas rápidas de forma predeterminada: sus tiendas se renderizan 1,8 veces más rápido que las de otras plataformas y el 93 % de las marcas que utilizan Shopify tienen un escaparate rápido.
- Reduce el tamaño de las imágenes: los principales problemas suelen estar relacionados con el formato y la resolución. Las imágenes PNG con calidad fotográfica pueden ocupar mucho espacio, por lo que conviene optimizarlas y mantener su tamaño entre 100 y 300 KB, según sus dimensiones y el lugar que ocupen en la página.
- Evita redimensionar las imágenes en las páginas adaptables: si una imagen tiene 1280 px en la versión de escritorio, pero se reduce a 800 px en la versión móvil, ese cambio puede ralentizar la carga. En su lugar, utiliza un tamaño adecuado para ambos dispositivos.
- Implementa la carga diferida (lazy loading): la carga diferida permite retrasar la carga de los elementos no esenciales de una página hasta que realmente se necesitan. Prioriza la carga inmediata de todo el contenido visible en la parte superior y utiliza la carga diferida para los elementos que aparecen más abajo.
Código ineficiente o desactualizado
Muchos sitios web que sufren problemas de rendimiento necesitan revisar su código. El código JavaScript o CSS sobrecargado es muy frecuente y provoca tiempos de carga lentos y una experiencia de usuario frustrante. Los culpables más habituales son los temas de gran tamaño y un código JavaScript personalizado que se ha quedado desactualizado.
Para solucionarlo, implementa un sistema de revisiones periódicas del código cada seis a doce meses. Durante estas revisiones, identifica y elimina los archivos HTML que sean innecesarios o ya no se utilicen. También conviene revisar los archivos JavaScript y CSS para detectar contenido redundante y posibles opciones de minificación.
Aplicaciones de terceros lentas o sobrecargadas
Las aplicaciones de terceros pueden causar problemas importantes, ya que dependen de recursos alojados en servidores externos. Por ejemplo, un widget de chat que se carga desde otro servidor o un código de mapa de calor pueden aumentar los tiempos de carga. Por eso, las integraciones de terceros son una de las causas más habituales de lentitud.
Para evitar estos problemas, revisa periódicamente el impacto del código de terceros, por ejemplo, como parte de una revisión general del código. Puedes utilizar las Herramientas para desarrolladores de Chrome para detectar dónde se encuentran los plugins o widgets de terceros problemáticos. Elimina los que sean innecesarios o redundantes.
En el caso de los códigos que deban permanecer, valora la posibilidad de retrasar su carga o de incorporarlos a un sistema de gestión de etiquetas como Google Tag Manager.
Tiempo de respuesta del servidor lento
Los sitios web que operan en varios países deben ofrecer un rendimiento rápido y estable a todos sus usuarios, independientemente de dónde se encuentren. Por ejemplo, si tu servidor está en España y recibes tráfico de otros países europeos, la distancia puede afectar a los tiempos de carga. Además, un volumen elevado de tráfico puede saturar el servidor y provocar respuestas lentas o incluso una caída del sitio.
Esta es una de las razones por las que Shopify ha ampliado su infraestructura de servidores a distintas ubicaciones de Europa. Así, los sitios pueden renderizarse más cerca de sus usuarios y los negocios mantenerse más cerca de sus clientes. ¿El resultado? Shopify ofrece una de las mayores velocidades de servidor del comercio electrónico: sus servidores son 2,8 veces más rápidos de media.
Para mejorar el tiempo de respuesta del servidor, utiliza una CDN (siglas en inglés para “red de distribución de contenidos”), que cuenta con servidores distribuidos en distintos países para reducir los tiempos de carga y ofrecer una experiencia uniforme. Shopify ofrece una CDN integrada respaldada por Cloudflare, además de servidores de nivel empresarial para todos sus clientes.
También es importante asegurarse de que el servidor pueda soportar grandes volúmenes de tráfico, especialmente durante los periodos de mayor actividad.
Errores del servidor
Un error del servidor indica un problema en el lugar donde está alojado el sitio web, y no en el propio código del sitio. Las causas más habituales de los errores del servidor son las interrupciones del servicio del proveedor o los errores de DNS.
Si el problema es un error de DNS, revisa tu configuración de DNS. Los errores de DNS son más frecuentes cuando los negocios migran de plataforma o añaden subdominios.
Si el problema se debe a una caída del proveedor, comunícaselo a tu proveedor de servidores, ya que será quien deba resolverlo. Si alojas tus propios servidores y sufres una caída, valora las soluciones con tu equipo de TI.
Herramientas de monitorización de sitios web
Hoy en día existen muchas herramientas capaces de realizar el monitoreo de una página web, con precios que se adaptan a todos los presupuestos:
- Panel de rendimiento web de Shopify: gratis para los clientes de Shopify
- PageSpeed Insights: gratis
- New Relic: gratis hasta 100 GB/mes. Precios de los planes Standard, Pro y Enterprise bajo consulta
- AllSitesOK: plan gratis con opciones limitadas y planes de pago a partir de 9 €/mes
- Site24x7: 9 €/mes (plan Lite), 42 €/mes (Pro) y 625 €/mes (Enterprise)
- Uptrends: desde 39 €/mes con prueba de 30 días gratis
- NoMore404: plan gratis (para proyectos muy pequeños) y planes de pago Starter, Pro y Business a partir de 9 €/mes.
Los precios varían en función de factores como la frecuencia de las comprobaciones, el número de sitios o páginas que se pueden supervisar, las funcionalidades disponibles y el volumen de tráfico o de datos analizados. Si estás empezando, las herramientas gratis que ofrecen PageSpeed Insights, New Relic o AllSitesOK pueden ser suficientes para realizar comprobaciones básicas.
A medida que tu empresa y tu sitio web crezcan, es posible que necesites una solución más completa, con monitorización automática, alertas y análisis más detallados.
Monitoriza y mejora el rendimiento de tu sitio web con Shopify
Un sitio web rápido es fundamental para cualquier negocio sólido. Monitorizar su rendimiento de forma constante e invertir en la tecnología adecuada te ayudará a sentar las bases para crecer y mantener buenos resultados a largo plazo.
La velocidad de tu tienda online puede influir directamente en las conversiones. Por eso, mejorar los tiempos de carga puede ayudarte a aumentar las ventas y a ofrecer una mejor experiencia de compra.
Comprueba cómo se compara la velocidad de tu sitio con la de otros y obtén un informe personalizado para tu negocio con la auditoría gratis de Shopify.
Preguntas frecuentes sobre la monitorización de sitios web
¿Cuál es la mejor estrategia para el monitoreo del rendimiento de mi sitio web?
En primer lugar, decide qué métricas de rendimiento son las más importantes para tu negocio. Después, analiza qué herramientas y procesos necesitarás para controlar estas funciones e indicadores, combinando la monitorización sintética con la de los usuarios reales.
Establece alertas para que los equipos adecuados actúen ante las tendencias que vayan surgiendo, y haz que los datos sean fácilmente accesibles mediante paneles de control.
¿Qué debo tener en cuenta al elegir herramientas de monitorización de sitios web?
Al elegir una herramienta de monitorización del rendimiento web, fíjate en estos aspectos:
- Frecuencia de monitorización: cada cuánto realiza las comprobaciones.
- Tipos de monitorización: si incluye monitorización sintética y de usuarios reales.
- Alertas en tiempo real: si permite recibir avisos cuando detecta algún problema.
- Personalización: si puedes elegir las métricas que quieres controlar.
- Ubicaciones: si permite realizar pruebas desde diferentes lugares.
- Datos: cómo se presentan y qué facilidad ofrecen para consultarlos.
- Integraciones: qué plataformas y herramientas puedes conectar.
¿Cómo puedo mejorar la experiencia del usuario final?
Puedes utilizar la monitorización del rendimiento para mejorar la experiencia del usuario final centrándote en las métricas que más le afectan, como:
- Tiempo hasta el primer byte: indica cuánto tarda el navegador en recibir los primeros datos del servidor y empezar a cargar la página. Por sus siglas en inglés se conoce como TTFB.
- Tiempo hasta la interactividad: indica cuánto tarda la página en estar completamente cargada y permitir al usuario interactuar con sus elementos. Por sus siglas en inglés se conoce como TTI.




